Finalista del II Concurso Litteratura de Relato
Hoy no es jueves, pero es fiesta y me dejan ir a verte. Otro día más que poder pasar a tu lado en ese lugar en el que te tienen para que no te hagas daño.
Totalmente absorto en mis
pensamientos, el sonido del claxon del autobús me devuelve a la realidad. Queda
muy poco para llegar. Veo una pequeña bolsa entre mis manos que no recordaba
haber cogido de casa.
Al llegar, cruzo lentamente el
zaguán en busca del patio interior que da a la rosaleda, donde te suelen llevar
los días de visita.
