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| Foto: Bar de Tapas La Esquinica |
La salida
Lo primero que se hace cuando uno se
pone a preparar El Camino es la mochila. Bueno, en realidad, cuando uno tiene taytantos tacos y decide hacer algo así,
mucho antes de la mochila viene que algún colega, también de taytantos, tenga la feliz idea. Esto
suele ocurrir cuando llevas varias horas de tapas, ya has consumido una más que
considerable cantidad de cerveza, pero aún no has comenzado con los
aguardientes de hierbas de rigor (es de todos conocida la tendencia a no
recordar absolutamente nada de cualquier resolución tomada después del punto de
los orujos). Entonces te jaleas, te das cuenta de que es ahora o nunca, y
entiendes claramente que como no te pongas en camino este mismo verano, lo
mismo el siguiente tienes una esposa que no quiere ir, un trabajo en el que te
dan dinero pero no vacaciones, o lo que es peor, una mierda de trabajo en el
que no consigues ni lo uno ni lo otro.