Finalista del I Premio Litteratura de Poesía
Ahora que estoy aquí, sumido en la
Camprodon, leyendo sin leer y viendo
de soslayo tu figura cristalina,
orilla efímera de una mesa impuesta.
Ahora te quiero aquí. Conmigo. A ti,
la innombrable, la de inagotables nombres.
Te quiero aquí, a ti, conmigo. Soñando
en este pueblo satisfecho de monte;
saciado de aire virgen, del olor honesto
de los pinos. Ahora, sí, en septiembre,
cuando la sedosa ardentía del tiempo
resiste —aun por su estela— en su aliento
postrero; y el viento tan sólo conmina
con caricias humildes heridas por
el propio frío.
