jueves, 24 de junio de 2021

Otros juegos, otras herejías (Segunda parte)......Ur Olivero

Foto: Robin Thom, Cartel de la nacionalización de la fábrica NicaroNíquel

Así que el muchacho está en sus cosas de hacer cuadros y eso, bueno, está bien que se entretenga en algo pero lo mejor es que haga algo útil, que qué le dan estar pintando esos cuadros, que si por eso le dan dinero, “Que no, abuelo, que yo soy un artista y los artista hacen las cosas por amor al Arte, que no hay que andar pensando en plata, abuelo, se hacen las cosas y ya”, vaya, me quise morir, pues que me explicara eso otro día porque ahí me resbalé y me perdí con eso, Dios sabrá lo que me quiso decir el muchacho, eso de amor al arte, a qué arte se refería porque digo yo que andar pintoreteando unos pedazos de tela y esas cosas, todo eso está muy bien porque aquí en la isla hay personas que hacen eso, artistas, y son cosas bonitas, y salen gente en esos cuadros y casas y palmas y paisaje y todo, pero el Estado ayuda a esa gente para que se desenvuelvan mejor en sus cosas, pero les ayuda con cosas que esas personas necesitan, así de gratis de hacerlo por amor al arte no sé lo que me quiso decir, y cuando machaque el hambre, qué, y cuando hay que pagar la luz y el agua, qué, le dije en una cartica, que me  mandará  otra  explicándome  con  más  calma,  que
ahora en estos días tenía que mirarse un estudio para trabajar, que pensaba que le rebajarían el dueño de ese sitio, que según el contrato estaba reformado, pero según Ursito el contrato decía una cosa pero en la realidad de veras no era como decía el papel, el problema es que las cosas del papel casi nunca concuerdan con lo que uno se tropieza después, el papel aguanta todo lo que le ponen, no hay que fiarse de nada ni de nadie y mucho menos cuando el papel dice una cosa y uno se tropieza de frente con otra cosa muy distinta de lo que está puesto en el papel, este mundo está lleno de pícaros. Ahora, de todo eso estuvieron hablando el otro día en la televisión, y en la Mesa Redonda esa también, que decían los dirigentes que ahora en las tiendas hasta le ponen a las romanas para pesar, le ponen trocitos de tuercas y arandelas y hasta monedas viejas, para cuando la persona pida una libra y media de pollo el vendedor, el que despacha, quedarse con onzas a su favor, que sumando onzas con onzas figúrese, barrer para su casa y cuando viene a ver, al terminar el día se llevará para su casa más de un pollo y se lo repartirán entre los que pinchan ahí en esa tienda, que son del Estado, es que el Estado tiene que controlar todo eso y que no roben tanto a las personas que vivimos de una jubilación, que no nos pagan tanto como para estar viviendo como un pachá o como un rico, hay gente acá que viven así como si fueran millonarios, no han hecho mucho nada, pero como han tenido la suerte de salir para el exterior y trabajar fuera del país pues han hecho dinero por esos andurriales y han venido y se han comprado casas y todo con la plata de los americanos, que es la plata que vale en el mundo, bueno, también están los euros esos que también valen un carajal, pues vienen a coger toledos bajitos esos viejos que llegan al país, como si por allá por donde viven no abundaran mujeres, entonces por qué vienen a quitarnos las de nosotros, se lo he dicho a mi nieta, que cuidadito con darle confianza a un carcamal de ese tipo, ella me dice que no, que quiere estudiar primero que nada, que no me preocupe, que se quiere hacer primero médico o ingeniera, una carrera que dé plata, o que arquitecta, algo con lo que se pueda desenvolver si un día sale de aquí, a mí enseguida se me despertó el bombillo y no quise mentar la soga en casa del ahorcado, pero tuve ganas de preguntarle por qué si estábamos hablando de una cosa me salía con otro arpón, qué quería decir eso de salir de aquí, pero en el momento que tuve por preguntarle vino su amiguita del barrio, la del E14, que esa muchachita no sé por qué no me da buena carta, oiga, uno es lo que come, si usté come bungos todos los días, pues tu vida se parecerá a un mata de bungos, es un decir, si usté come fino dentro de lo que se puede, pues la elegancia se te saldrá aunque no quiera, porque para comerse ese bisté usté tendrá que emplear esa forma de cortar el bisté, tendrá que tener en cuenta otras cosas que tienen que ver con la manera de comerse ese bisté, no sé, otra ceremonia, y no debería ser sentado frente al televisor, como hace mucha gente cuando tienen un plato de fufú de bungos en las manos y se sientan a mirar le tele así como a lo loco, sin esa ceremonia que se debe de tener cuando es una comida más fina, más laborada, es un decir, hablo bisté pero también puede ser otro tipo de comida más fina, pues esa muchacha del E 14, me parece que la he visto en situaciones que no me convencen mucho para que reme con mi nieta, pero bueno, yo se lo he dicho, ella sabe lo que tiene que hacer con elegir a sus amistades, como se suele decir, del diablo son las cosas, así que estudiar para si ve el chance irse para fuera, es que fuera exigen a la gente que esté preparada, ya me lo ha contado mi nieto, allá no pueden estar engatusando la gente a los empresarios y esas cosas, me imagino que para alguien montar un negocio tan poco no debe de ser, me dice Ursito que no, que allí cuando uno se acerca a un trabajo para pedir pincha, te piden el currículo y que sólo de mirarte ya se pueden hacer una idea si vas a dar la talla o no vas a dar la talla, porque allí parece que el tiempo sí que vale dinero, las cosas que se pueden hacer hoy no las dejan para mañana, de ninguna manera que no, porque por una cuestión de respeto, respetan tu tiempo si has quedado con alguien, no te tienen ahí esperando hasta las tantas como si tu tiempo no valiera nada, se supone que si quedas con una persona para algo, has dejado de hacer otras cosas y tratas de ser puntual porque tú respetas el tiempo de la otra persona, aquel mundo es muy diferente a éste, pero a mí déjanos con esto con todo lo malo que tenga, a mí no se me ha perdido nada por allá por esos países capitalistas, pero que nada, él me ha dicho que si me animo nos puede hacer una Carta de Invitación para que podamos viajar Cecilia y yo, y Cecilia que nones, que de aquí de este monte perdido no la saca nadie, y le tiene pánico a los aviones, ella nunca ha volado en ningún avión pero le tiene miedo a volar aunque no sepa con qué se desayuna eso. Esa vecina que tenemos enfrente es muy buena, no sé por qué la gente le tiene, no sé, inquina o rabia o envidia, es hija de quien es hija, cuando ella llegó ya su padre era quien era y ya contra eso no se podía hacer nada, yo creo que le tienen envidia porque ella se da a respetar y es una persona preparada, y pienso que ella pensará que no tiene por qué andar por ahí perdiendo el tiempo con nadie, y mucho menos malgastando su energía en boberías con gente que no le llega ni a los calcañales, no es porque sea ingeniera, acá en la isla hay muchas, así que no se trata de eso, es otra cosa que va por dentro, en su manera de hacer y de ver las cosas, y supongo que el apellido pesa, me imagino, pero eso no sucede solo acá, eso sucede donde quiera y desde que el mundo es mundo, debe ser envidia lo que le tienen, no sé. Tiene una casa muy bonita con un patio donde hay sembradas muchas cosas, y vive sola pero desde hace días veo rondar a un muchacho ahí, que creo que ese muchacho vivía fuera, eso por lo menos es lo que rumoran, y es de la familia esa que son un burujón y que según rumores que van o vienen, muchos ahora de esa familia rechazan al muchacho porque no tiene plata y ya no está en el país como si fuera un yuma de fuera, que hay que ver la cantidá de hipócritas que hay sueltos por ahí, o sea, si te ven que te pueden sacar plata o lo que sea, pues te tratan de una forma, pero si no te pueden esquilmar nada pues ya no sirves, ya sobras, casi que molestas hasta en la misma familia, que me recuerdo bien cuando años atrás vino el muchacho ese con su señora, hasta un tío suyo le mató un puerco y todo eso, vente a casa, y quédate si quieres y ten este dinero si lo necesitas, eso se ha regado por ahí y debe de ser cierto, porque muchas veces los refranes son eso, refranes y nada más, pero cuando el río suena es porque agua digo yo que debe de traer, ¡digo yo! Ahora en los últimos tiempos se ven muchas cosas que antes de irse Ursito ni nos imaginábamos, pero la vida corre rápido, como el vuelo de la codorniz o la tojositas, esos son pajaritos que andan por ahí por el patio y lo malo es que los muchachos con sus tirapiedras no perdonan, en cuanto ven alguna ya le quieren caer detrás y matarla, ni tan siquiera para comer, matarlas nada más que para fastidiar y hacer diabluras pero eso a ellos les hace gracia, y ahora cuando llegue el verano la playita que tenemos en frente se llenará de gente de La Pasa, de Río Grande, hasta del mismo Levisa vienen cuando el río Cabonico se les desborda, y no cabe un alma más, menos mal que tenemos el mar cerca, es un alivio. Cuando Ursito era un vejigo, habían juntado el Cayito con tierra firme, luego con maquinarias y tractores hicieron un terraplén y ahora está la playita esa que llaman La puntica de Belquis, se llena eso cuando llegan los meses julio y agosto que se manda un calor del carajo, dice mi nieto que por allá por las Españas en según qué lugares, pero sobre todo por allá por el sur de España, los viejos se mueren de calor y asfixia, que hasta más de cuarenta grados alcanza la temperatura, que donde él está no, porque al estar el mar cerca el calor no es seco, y eso ayuda, y que hay hasta playas de gente que se quita toda la ropa y se queda en cueros así como Dios te trajo al mundo, y que se han dado casos de personas que han ido a rascabuchar, de mirones que no tienen otra cosa mejor que hacer y van y se aprovechan, y que la policía no puede meterse en eso porque la gente va como le da la gana ir, y que esos que tengo en frente quieren ir sin ropa y yo no, pues allá ellos, y con un filito uno mira para ésta, o mira para aquélla otra de más allá, y que no lo pueden acusar de nada porque es legal que entres a la playa como tú quieras, como dice mi nieto que ahora se aprende palabritas y formas de decir de allí, que entres a la playa como te apetezca, que no porque la mayoría vaya al cuero tú también tienes que quitarte la ropa, nadie te obliga a ir como los otros van, qué clase de libertad más linda esa… pero hay que tener miramientos porque esa señora es una señorona muy confusora, esa palaba confunde a muchos y muchas y unos piensan una cosa y otros piensan otra que se le parece pero viene a ser en el fondo otra distinta, y eso trae sus confusiones. Que ahora lee no sé cuántos periódicos para enterarse de las novedades de exposiciones y de libros que salen y que le gusta leer para enterarse, que le gustan no tanto las novelas como los ensayos, nos dijo el otro día. Cecilia estaba colando un poquito de café y que qué era eso, que un ensayo, abuelo, ¿Un ensayo de qué, mijo? Que un ensayo, un estudio que se hace de algo, de cómo está hecho ese algo, de las partes que forman ese algo. Y Cecilia me trajo la tacita de café y que pondría la novela, que ahora esa mujer de la mina de diamantes es que se ha enamorado de uno de los que trabaja en la mina, pero como el muchacho no pertenece a su clase social pues la gente habla y le quiere hacer la vida un yogur de la criticadera, es que cuando la gente no emplea su tiempo en algo más interesante, pues dedica las pocas energías que nos van quedando a chismes y diretes, pero si en vez de andar en esas bobadas se pusieran a ver un documental sobre cómo se hace un edificio, o eso de estudiar por qué unas empresas ganan el triple de plata que otras y por qué no les hacen contratos a los que trabajan en ellas, si emplearan su tiempo en cosas de provecho habrían menos brutos sueltos y sin vacunar por ahí, como dice la vecina de enfrente, pero bueno, ella estudió y sabe pensar, porque pensar es fácil pero saber pensar, eso es mucho más complicado de lo que la gente cree y se piensa. Ahora tiene el hijo fuera, trabajando en una empresa que tiene que ver algo con la medicina, pero ahora mismo no me recuerdo bien cómo se llama eso, no es que el muchacho sea médico, pero su especialidá o en lo que trabaja tiene que ver un no sé qué con la medicina, el caso es que el muchacho, como se dice ahora, es un máster, ahora se ha puesto de moda esa palabrita y a cada rato escucho que la gente dice un máster en esto, o un máster en aquella otra cuestión, pero cuentos, muchas veces son malabarismos, por cómo te responden de másteres y esas burundangas, nada de nada, basta escuchar a esos que pregonan demasiado y te das cuenta que la famosa raya del famoso tigre no es una raya, es una línea hecha con una tiza, o con un pedazo de carbón, cae un poco de agua y la raya o la línea ya se fue, dejó de ser lo que parecía para empezar su viaje a parecer otra cosa, no hay que fiarse mucho de esos que dicen soy esto o soy aquello, porque si hay una cosa importante en este mundo tan caótico que tamos viviendo en estos tiempos es que una cosa es la memoria, y otra muy pero que muy distinta el conocimiento, mi nieto me lo recuerda porque dice que cuando te citan para unas pruebas allá, cuando has dejado el currículo en una empresa de trabajo, ¡enseguida captan, como dice Ursito, si estás inflando o si no lo estás! Una cosa es memorizar y otra muy distinta es el conocimiento, la fuente, los datos, que me lo digan a mí que fui durante bastante maestro de Historia en una Secundaria, y tenía que pelearme con los alumnos para que se fijaran en lo que tenían y debían de fijarse. Hay muchos ríos en esta provincia y tienen unos nombres muy que se te quedan adentro como si fuera esa su intención, el Miel, el Duaba, el Toa, es importante como llamamos a las cosas, porque es una forma de alargar su camino y darle semillas para que rieguen por ahí, un nombre, como dice mi nieto, es como una marca, “Es una señal, abuelo, la fetén, abuelo”. Y mira cómo aprenden cosas los vejigos cuando salen pa fuera, que si su padre lo pudiera ver en las fotos que manda, ¡es jodido eso de quedarse ciego y no poder ver más, qué cosas!!! Bueno, menos mal que tiene salú, otros no tienen ni eso, así que no nos quejemos. A veces me acerco por su casa un rato para saludarlo y no está, pero me lo encuentro en uno de esos patios que anda limpiando por ahí por el barrio, ganándose unos pesitos que nunca están de más, ahora ya no valen tan baratas las cosas, hasta lo que menos te imaginas vale un dineral, y contimás con lo que los americanos nos hacen y nos impiden que lleguen las ayudas acá. Ursito dice que no todo es el bloqueo de los yanquis, “No, abuelo, no se engañen, dentro hay bastante también, pero eso no lo dice la prensa oficial de allí porque no conviene. Hablan solo de lo que les conviene, abuelo”. “Mira, muchacho”, le digo, “déjate de comer catibía y no estés criticando esto, que de afuera las cosas se ven de otro modo y con otro espejo, así que no siembres cuchillo de palo en casa del herrero, que yo tengo mis años y aunque no tenga estudios superiores como tú, no me chupo el dedo, tienes que dedicarte a tu trabajo y dejar la politiquería, que eso no trae nada bueno.” “Abuelo, es que todo es política, que no les cuadre a los de arriba que la gente sepa defenderse políticamente, eso es otro asunto bien distinto, abuelo, a otro perro con ese collar, abuelo.” Me saca de las casillas a veces, pero eso en seguro es la edad, cuando uno es más joven se quiere comer al mundo y a los que viven en él, así cualquiera. Que ha visto por el ordenador a la vecinita de al lado, y que hay fotos de personas mayores con ella y que las posturas son muy provocadoras. “¿Qué quieres decir con eso, mijo?” “Sí, abuelo, como un poco putonas las fotos esas. Me mandó una solicitud y todavía no la he confirmado.” Que una solicitud de qué. “De amistad, abuelo”, me dice. Como corren los tiempos, por cuánto antes íbamos a imaginar que veríamos estas cosas y lo rápido que se riega todo por ahí, que hasta se separan matrimonios por el feisbu ese, por andar la gente en esas cosas de mandar manitos para decir que sí, o filmarse ellos mismos y ponerlo en las redes, ya parece que sin esas redes no puede vivir la gente, ahora son todo redes y conectarse y que pongan saldos de pesos en los teléfonos desde fuera, y pásame un peso y no tengo saldo, pásame un peso. En cuanto pude, le solté “Oye, mijo, qué quieres decir con eso de la prensa oficial de allí. De qué hablas, mijo”, “Abuelo, la prensa del gobierno”. “Aquí nada es del gobierno, mijo, acá las cosas son del pueblo y ese periódico del yate es del pueblo, mijo.” “No, abuelo, bájate de esa nube.” “Mira, mijo, no sé qué ideas te meten en la cabeza en el país ese donde estás, esa España se ha vuelto muy complicada, ya ni se la puede reconocer.” “Esto no es España abuelo, España no es una, yo vivo en Catalunya.” Y dejamos ese temita por el momento porque después decía que nosotros le gastábamos la poca plata que se ahorra para llamar. Y que si he visto al papá en estos días. Que no, que fui por su casa pero andaría por ahí limpiando algún patio, con un ojo se pueden hacer miles de cosas, otros hacen mucho menos con los dos. De todo se cría y cuece en la famosa viña del Señor, se verán cosas, dice esa muchacha negrita que creo que se llama Felicia y es amiga de la vecina que vive en frente, y creo que hasta se reúnen en alguna de las casas del edificio de aquí del barrio para hacer sus encuentros y algo así, a ver si están conspirando y no nos hemos enterado de nada y pasamos un susto. El que vende los pescados volvió a pasar en una bicicleta y no vi que llevara la cajita de atrás donde guarda sus luchas, ahora como se han puesto muy malas las cosas, han aumentado los que andan en bici vendiendo sus búsquedas, unos camilos nunca están de más, la gente del campo resuelve mejor según qué, pero hay mucha tierra sin trabajar y si no se trabaja la tierra como han dicho los de arriba, pues avanzamos como el cangrejo, nada, a ella se le puede sacar provecho, de ahí vinimos y ella nos alimenta y volveremos a ella soplen los vientos que soplen, y el rumor es que ahora los que han comprado un pedacito de tierra son más, para sembrar malangas, boniatos, yucas y calabazas, son buenas esas viandas, ya se ha dicho por la televisión pero la gente no hace caso, que para qué sembrar, dicen, pues para no tener que estar dependiendo solamente de lo que traen a la tienda, que tampoco es mucho, como le digo a la vecina de enfrente y ella nos entiende, a veces vamos a su casa y nos tomamos con ella un buchito de café, y el día que cumplió su cumple nos invitó a pasar y que si queríamos ver unas fotos de su papá y del hermano que murió, cuando esas cosas se hacen es que la gente se siente muy sola, lo hacen pero no dicen que se sientan así, eso no. Buen café, me dijo, pero creo que se lo traen de Baracoa, un contacto que tiene ahí que trabaja en la fábrica, ahora en este año se jubilará, o el que viene, no recuerdo ahora, el hermano vive por allá cerca de Las Palmas en otra casa, que los jefes del gobierno le ayudaron en eso porque, bueno, es hijo de quien es hijo y ese hombre hizo muchas cosas buenas por esto, si al principio ese señor se revira y se niega pues la fábrica no puede echar a andar, pues lo llamaron para contar con él y dijo que no se iba, que acá se quedaba, y pudo echar a andar la de Moa y la de acá de Lengua de Pájaro, yo tengo un primo hermano que se llevaban bien los dos, si fueron amigos no lo sé, pero mi primo hermano siempre estaba metido en su casa los fines de semana y conversa que te conversa, ¿de qué hablaban tanto? Pues ni idea, como a veces me responde mi nieto cuando le pregunto sobre alguna cosa que me interesa saber de allá de las Españas, como él dice, que me imagino que deberá ser así porque son regiones muy diferente entre ellas para querer ser una sola cosa, en eso mi nieto tiene razón pero en otras, cuando me busca la lengua le digo que mejor ni me sonsaque, porque acá no se sabe nunca quien tá en la escucha y si van por ahí a meter la cuchara en otras conversaciones, y dicen algo que no escucharon, el que no tiene en qué entretener a la sin hueso es así y contimás si desde chiquito lo maleducaron así, que como dice mi nieto ahora en sus nuevas cuestiones que aprende por allá por esa región donde vive y pinta, o pinta y vive, da lo mismo, que la casa es mejor empezar a construirla desde los cimientos, me recuerda, y bien que lo sé, y en eso al muchacho le asiste la razón, que Dios sabrá donde escuché algo así y se me ha quedado. Ahora se puso a ver mi señora una de esas pelis de Brusli, que los muchacho están locos por ellas y ahora hay unos cuantos por ahí que lo viven imitando y quieren parecer a ese luchador y hasta se pelan y se hacen el cerquillo de ése, que se vive fajando con una pila y les gana casi siempre a todos, y no importa que los otros traigan palos y cuchillos y anden con esos sables, ese chino es el demonio y acaba con ellos en un decir Jesús, como dice mi mujer, qué locos estaban hechos unos años atrás en hacer ejercicios y trapecios y abdominales para parecer a los chinos de esas pelis, que luego me enteré que al muchacho ese peleador le hicieron una trampa por allá por Estados Unidos y no sé si por envidia o por otra trama, el caso es que lo mataron o lo mandaron a matar, como dice mi nieto que sucedió eso con el guerrillero argentino, porque hay muchos decires y la verdá de la verdá nunca se sabrá, unos tienen una versión y otros tienen otras y dicen que a ése por allá por el país ese de Bolivia lo mandaron a matar y que había hasta gente del gobierno metidos en eso, que luego como que se quedó así para no revolver a la gente y, total de todas maneras, los Estados Unidos siempre han sido y serán enemigos de nosotros, porque no podemos permitirles que nos cojan pa eso como si fuéramos esclavos o colonia de ellos, pero en esa sinvergüencería hay países de la región, como dice el de la tele, Serrano, que andan en chanchullos con los americanos para guataquearles y hacerse los amigos en falso porque les tienen miedo a los poderosos que mandan en ese país del Norte. Pues que si ya está preparada la comida para esta noche, Que sí, Eusebio, que si la muchacha que tenía que verla para el encargo de unos pomitos de grasa de puerco que nos van a vender avisó, Que sí, Eusebio, la vi en la tienda al buscar el pan y que nos la traerán mañana por la tarde y que le preguntemos a la vecina del frente, la ingeniera, si quiere un poco, que sin problemas, porque la grasa y el aceite para cocinar están perdidas. No sé para qué ve esas cosas, que mejor coja la revista Bohemia y se ponga a leer, se aprende más con una revista o viendo un documental que viendo la piñasera y los trompones que se dan esa gente, los golpes nunca han enseñado a nadie, luego se rindió del sueño mirando la telenovela y cuando le pregunto, Que sí, que la vi, pero no, se duerme ahí en el balance y a lo mejor la ve en sueños y ella cree otra cosa. Y yo me quedo mirando un documental sobre África o sobre animales salvajes, me gustan más. Ayer vi a la muchacha de Báguanos que anduvo por el barrio y después en casa de Piter, y andaba otra muchacha con ella, raro eso porque esto no es zona turística y tal y como andaban vestidas, cualquiera que las vea se piensa otra por si acaso, dicen que con el tiempo esto lo harán una zona turística, eso dicen, pero un rumor comienza en la esquina de La Pasa y cuando llega por acá ya se ha convertido en otra novela en serie porque la gente no tiene en qué entretenerse, y los chismes y los bretes están al rojo vivo en este país, la televisión dice que lean los muchachos y que cultura y todo eso, pero nones, la televisión lo que a veces cuenta no se parece en nada con lo que pasa en la vida real, algunas cosas sí, pero la mayoría no. En ningún momento he oído que Tele Cristal diga que zona turística por acá ni nada de eso, esto es un monte, un monte tranquilo, eso es verdá, por acá no pasan esas cosas que sí ocurren en países donde se vive más convulsamente, y como hay millones de chucherías y más plata pues también hay más líos y más problemas y hay gente de muchos países, y si ya cuesta que se entiendan los que son de un mismo país pues imagínate que se entiendan otros con su lengua y sus costumbres y su color de piel, por acá ver a un negro es normal pero en las Españas, como dice Ursito, hoy por hoy sigue siendo una novedad, abuelo, “Aquí hacen creer con las formas que aceptan a la gente diferente pero eso es de boca pa fuera, en la vida real no es tan así, por ejemplo aquí a los moros no los quieren ver ni en pintura, abuelo, los odian a los moros en este país, hasta me he encontrado con polis por el Borne que dicen que hay que echarlos a todos de este país, que no molan, abuelo, hasta yo me caía hace unos días atrás a ostias con uno en un bar del Raval por estar haciéndose el listo conmigo, abuelo”. Que no juegue con esas cosas, mijo, le digo, eso es herejía, que hay que llevarse bien con la gente, que acá esta provincia era bastante racista en otros tiempos pero en la mira de hoy eso ya no se ve tanto, la gente ya no es tan así, en los tiempos de Machado y de Menocal y Batista sí, porque lo sé y lo he vivido, en aquellos tiempos hasta les prohibían a los negros caminar por la misma acera de los blancos y sentarse en los parques con ellos, ¿y un negro con una blanca? La gente cuando escuchaba una cosa así se santiguaba y el que más y el que menos no quería en su familia esas mezclas, menos mal que ya en estos tiempos no es así y el que no tiene de Congo tiene de Carabalí, como dice el dicho ese africano, ejemm, no me molesta pero a veces mi nieta estudia con un muchacho de color y eso no me molesta, pero que cada cual esté en su sitio, nosotros le enseñamos que ciertas cuestiones no se deben confundir y que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Lo que queremos es que no se deje llevar por esas amiguitas que viven inventándose una vida de mentiras, queriendo tener lo que no pueden tener ni sus padres pueden comprarles, hay que conformarse con lo que nos toca, que por querer ir demasiado a loco uno puede terminar en Mazorra o en otro hospital de gente que está tostá de la cabeza. Eso mismo hablábamos el otro día en casa de la vecina de enfrente, fuimos  a llevarle un pedacito de cake que nos trajo de Mayarí un sobrino, parece que se acordó que acá tenía familia y hasta me pregunté si ese huevo no querría otra sal, que me conozco a las personas, de como un año y pico que ni llamaba, pues nos pareció que había algo detrás de esa intención aparentemente sin urdimbre, pero bueno, el muchacho nos dijo que no, que nada, que vio una cola y pudo comprar dos cakes y que se acordó que hacía tiempo que no nos llamaba, y que se le ocurrió agarrar una guagua de los trabajadores que traen a la fábrica que ya no trabaja, y nosotros Bueno, mijo, se agradece tu gesto, nosotros todavía no nos hemos muerto, y se reía, Tío, yo tengo una curiosidad, ¿esa muchacha que vive ahí enfrente, ustedes la han visto con alguien? Y eso me sonó un poco fuera frecuencia, pero bueno, le dije que según sabíamos nosotros no estaba con nadie, que a veces hay un muchacho por ahí rondando pero que no creíamos que estuviera empatada con ella, pero que no sabíamos, “¿Por, sobrino?” “No, tío, es que el otro día estábamos en casa de un amigo que la conoce y no sé por qué se me despertó el bombillo, nuestra hija quiere estudiar Ingeniería en minas y pensé que esa vecina de ustedes, por ser hija del importante ingeniero de este país que echó a andar la fábrica de Moa y la de Lengua de Pájaro, pues no sé, tío, a lo mejor esa mujer sabe orientarle en algunas cosas y le puede indicar cómo se hace una tesis, que ya nos tiene locos a la mamá y a mí con la tesis que tiene que hacer, que no sabe cómo se hace, y que si ve alguna pues a lo mejor se le van aclarando las dudas.” Que trataría de hablar con ella pero que en ese momento no, porque primero la llamaría y le dejaría caer el asunto a ver qué decía, y que según nos dijera lo que nos dijera, pues que lo llamábamos a su casa y le contaríamos, pero que se tuviera paciencia porque las cosas tenían que fluir de modo natural para que no se molestara esa mujer, no queremos estar mal indispuestos con nadie en este barrio donde somos cuatro gatos, no puede vivir uno con los vecinos como si fuera perro y gato. Nos comimos el rico cake que nos trajo y se llevó para casa de mi hermana una buena mata de bungos, y de paso que no fueran tan caradura y se vinieran un día un fin de semana para ir todos juntos a La Puntica de Belquis a bañarnos en el mar, y si teníamos suerte hasta podíamos comernos un buen pargo con almendras, que nos ha dicho la vecina que le salen de maravilla, y que a su papá le encantaba comerlo cuando vivía. Y que si se podía y se animaba, nos contaba cosas de aquellos años al principio de la Revolución, cuando el guerrillero lo buscó por toda la capital para encargarle que había que echar a andar la fábrica de Moa y luego la de Lengua de Pájaro.  

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